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La monjita cuenca media del río bogotá

Animales y plantas retornan a la cuenca media del río Bogotá

Las obras de adecuación hidráulica en la cuenca media del río Bogotá, incluyeron la siembra de 120.000 árboles, recuperación y creación de humedales, logrando que aves, mamíferos, plantas e insectos regresaran a esta zona del río, caracterizada por una urbanización constante.

Portada: La monjita es una de las 449 especies de aves que sobrevuelan la cuenca media del río Bogotá. Foto: Nicolás Acevedo.

El río Bogotá en todo su trayecto comprende 589.000 hectáreas, conformadas por 46 municipios de Cundinamarca. En este terreno se han identificado 449 especies de aves, lo que le da una importancia relevante a esta zona en cuanto a biodiversidad.

Desde su nacimiento en el páramo de Guacheneque hasta su desembocadura en Girardot, vuelan especies como: loros, búhos, mirlas, monjitas, tinguas, patos, colibríes, garzas, alcaravanes entre otros, sin embargo la cuenca media por su alto grado de contaminación, no es un buen lugar para que un animal viva cerca del río.

Bichofue cuenca media del río bogotá
Dentro de las obras de adecuación hidráulica en la cuenca media del río Bogotá, incluyeron la siembra de 120,000 árboles en su ronda, lo que permitió que aves como el bichofue, retornaran al territorio. Foto: Nicolás Acevedo.

Sin embargo no todo son señales de recuperación, pues atentados ambientales como los incendios en los humedales capitalinos como los vividos en especial en el cuerpo de agua de Tibanica, incendios, entre ellos el más grande la historia que se ha registrado, sucedió en febrero de este año, lo que traído daños irreversibles para este ecosistema.

“Podemos estar hablando que ya se pudo haber extinto de Bogotá, el cucarachero de pantano, que es un ave que según un estudio que hicimos en Humedales Bogotá en 2014, en el único humedal que la encontramos fue una pareja, después de eso hemos tenido como cinco incendios, por lo que es muy posible que esa especie no exista para el área urbana de Bogotá”, concluye Escobar.

Mismo resultado tuvo el zambullidor andino que desapareció del embalse del Muña desde hace 60 años, a pesar que era un ave típica de la zona, 

Tingua azul
La tingua es una de las especies íconos de la región. La subespecie, azul asoma cada vez con más continuidad por la cuenca del río. Foto: Nicolás Acevedo.

A pesar de estos daños irreversibles, varios son los esfuerzos que hacen entidades para conservar la biodiversidad aún existente en la zona, como la intervención de la Corporación Autónoma Regional (CAR) cuando en 2012, inició millonarias obras de adecuación hidraúlica en 68 kilómetros de la cuenca media del río y que finalizaron en 2016. 

A raíz de estas obras en 2013 la CAR y la Asociación Colombiana de Ornitología (ABO) realizaron una caracterización de las especies de aves residentes y migratorias en las zonas de trabajo. Dicho estudio evidenció la presencia de 53 especies de aves representadas en más de 5.600 aves como: pinzón sabanero, tinguas, golondrinas, mirlas, patos, garzas del ganado, copetón, torcazas, entre otras.

“Este estudio nos sirve como punto de partida para saber cuáles especies de aves continúan en la zona después de las obras o si hay nuevos registros”, explicó Alejandro Torres, biólogo de la CAR encargado del componente biótico de la adecuación hidráulica y recuperación ambiental del río Bogotá.

Este experto añadió que las especies encontradas son generalistas, es decir que lograron adaptarse a vivir en ambientes contaminados. “Eso no es lo ideal. Por eso, una de las conclusiones del estudio es que si no mejoran las condiciones del río Bogotá y los humedales, los resultados no serán positivos”.

El medioambiente da señales de recuperación

Una vez finalizadas las obras en 2016, la CAR continuó un constante monitoreo registrando un considerable aumento de alcaravanes, tinguas, entre ella la bogotana, que está casi extinta, garza azul, monjitas, gavilán maromero. Además que se pudo ver un caso curioso, como el de un pato canadiense, una especie migratoria.

Para 2025, la CAR tiene contemplada una nueva caracterización de la población de la población de aves residentes y migratorias, cuando las Plantas de Tratamiento de Salitre y Canoas. “La contaminación actual es tan grande que nos impide hacer una análisis preciso de la cantidad de aves que han vuelto a la cuenca media. Hay que esperar a la mejora en la calidad del agua. Pero vamos por buen camino”, dijo el biólogo.

Además de las aves en las zonas de la cuenca media del río Bogotá, se han detectado por parte de la alcaldía distrital, 115 mamíferos de ocho especies y 2.869 plantas de 180 especies distintas, ramillete que abarca tinguas, monjitas, búhos, colibríes, cucaracheros, toches, garzas, gavilanes y curíes.

La tingua de pico amarillo
La tingua de pico amarillo, se ha beneficiado con estas obras de preservación de la cuenca media junto a las 115 especies de mamíferos y 180 de plantas que habitan en esta zona del río. Foto: Nicolás Acevedo.

Entre las especies de las plantas en Bogotá la fundación Humedales Bogotá encontró un tesoro en biodiversidad, pues entre sus estudios y recorridos, descubrió una planta endémica: la margarita de pantano, que según Jorge Escobar, el director de esta organización ambiental, solo se encuentra en el humedal de la Conejera.

En conclusión según ambientalistas el camino que recorre la capital y sus alrededores en descontaminación y mejoramiento de las rondas del río, pueden aportar a que la biodiversidad se mantenga, aunque aclaran que no se puede bajar la velocidad de los cambios, para no tener una pérdida irreversible de medioambiente.

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