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Grupo Rio Bogotá - Una alianza por el alma de la sabana

Alianza Grupo Río Bogotá: Una alianza por el alma de la sabana

Grupo Río Bogotá, proyecto de la Fundación Coca-Cola, Banco de Bogotá del Grupo Aval, consorcio PTAR Salitre y la Fundación Semana, posicionará en la agenda regional y nacional la importancia de salvar al afluente sagrado de los muiscas. Investigaciones, contenidos periodísticos, eventos ciudadanos y veedurías, le aportarán al renacer del gran señor de la sabana.

Pocos saben que las aguas del río Bogotá fueron sagradas y sirvieron para pintar de amarillo la extensa sabana de Bogotá. Tampoco conocen que la magia biodiversa del territorio sirvió como fuente de inspiración para muchos académicos, o que sus 380 kilómetros presenciaron importantes hitos en la historia del país.

Para los muiscas, los primeros habitantes de la sabana cundiboyacense, el río Funza, palabra chibcha que significa varón poderoso, fue un epicentro de rituales y pagamentos. Los indígenas, como símbolo de agradecimiento a sus dioses, lo veneraban y arrojaban tesoros dorados en sus cuerpos lagunares, mientras las mujeres parían a sus hijos cerca de sus orillas. 

Aunque la llegada de los españoles puso fin a esa cosmología ancestral y mitológica de los muiscas con el río, su relación no fue catastrófica. Durante la conquista y la colonia, el Funza fue utilizado como fuente de alimento, transporte y recreación.  Sus aguas eran el combustible vital para regar la cebada y otras hortalizas, cultivos introducidos por los europeos.

Los molinos de agua y las haciendas construidas bajo el concepto arquitectónico europeo, hacían parte de las orillas del alma de la sabana, nombre dado por los pueblos indígenas que resume la importancia con la que era visto.

La vasta biodiversidad de su cuenca, una amplia amalgama que abarca territorios paramunos, bosques andinos y de niebla y vegetación tropical, atrajo a Alexander von Humboldt, José Celestino Mutis y Agustín Codazzi, quienes quedaron maravillados con los frailejones, los árboles de quina y su caída por el Salto del Tequendama.

Después de la independencia, los antiguos territorios de los muiscas se convirtieron en un emporio de las actividades agropecuarias, mientras que las zonas más bajas, gobernadas antes por los indígenas panches, fueron transitadas por próceres como Simón Bolívar y Francisco José de Caldas.

A mediados del siglo XX, la relación armónica entre los humanos y el río empezó a resquebrajarse. Nuevos pobladores que escapaban de la violencia empezaron a asentarse cerca de su ronda, llenándolo de descargas, vertimientos, basuras y obras mal hechas que alinearon su cuerpo en forma de serpiente. 

Lo que fue un río sagrado y vital para la alimentación, quedó reducido a un depósito de desperdicios que sigue como tal en la memoria de sus habitantes. 

Los Muiscas

Los Muiscas

Los muiscas fueron un pueblo anfibio. Además de venerar al río Bogotá, las mujeres parían en sus orillas y sus artesanías representaban animales de agua como peces, ranas y pisingos. Foto: Nicolás Acevedo Ortiz.
El Río Funza

El Río Funza

Las aguas del río Funza y los cuerpos lagunares eran sagradas para los muiscas. Allí, los indígenas hacían pagamentos y rituales a sus dioses como señal de agradecimiento. Foto: Nicolás Acevedo Ortiz.

El Declive del Río Bogotá

El Declive del Río Bogotá

El declive del río Bogotá empezó a mediados del siglo XX. El aumento de la población causó que sus aguas se tiñeran de negro al recibir descargas, vertimientos y basuras. Foto: Nicolás Acevedo Ortiz.

La Sabana de Bogotá

La Sabana de Bogotá

La sabana de Bogotá fue una tierra muisca. Con las crecientes del río Bogotá, los indígenas cultivaban maíz, su producto insignia. Foto: Jhon Barros.

El Salto de Tequendama

El Salto de Tequendama

La cuenca del río Bogotá fue utilizada como emporio agropecuario y turístico por los españoles. Además, los académicos recorrieron sus tierras debido a la vasta biodiversidad que alberga. Foto: Nicolás Acevedo Ortiz.

Cosmología Muisca

Cosmología Muisca

El río Bogotá busca recuperar esa visión cosmológica que tenían los muiscas: un cuerpo de agua sagrado que no se cansaba de darles vida. Foto: Nicolás Acevedo Ortiz.

La navegabilidad del Río Bogotá

La navegabilidad del Río Bogotá

Con el tratamiento de las aguas residuales, las autoridades buscan que el río Bogotá sea navegable y que sus aguas puedan ser destinadas para el riego de cultivos. Foto: CAR.

La biodiversidad

La biodiversidad

La biodiversidad regresará a la zona con la descontaminación del río Bogotá, un trabajo que necesita del compromiso de todos sus habitantes. Foto: Fundación Humedales Bogotá.

Las PTAR (Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales)

Las PTAR (Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales)

El renacer del río recae en un arsenal de obras que buscan su descontaminación, como Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales y ampliación de su cauce. Foto: CAR.

El renacer del río

El río Bogotá ya no es visto como un río, sino como el sitio a donde va a parar la contaminación. Pocos lo miran de frente o con aprecio, ya que se convirtió en el lugar por donde flotan las descargas y los desechos ciudadanos. Todos le dieron la espalda al considerar que fluye sin vida.

La estampa de contaminación que ha perseguido al río Bogotá desde hace años contrasta con lo que fue en el pasado. Pero su lucha aún no termina, es un guerrero con múltiples cicatrices que aún guarda la esperanza de renacer. Tanto así que en sus territorios han logrado sobrevivir más de 250 especies de aves, mamíferos, anfibios, reptiles y peces.

A pesar de ser un foco de contaminación, la cuenca concentra 32 por ciento del PIB nacional, debido a las actividades agrícolas, pecuarias e industriales impulsadas por los cerca de 12 millones de personas que allí habitan, zona conformada por 46 municipios de Cundinamarca y la capital del país.

En 2004, una sentencia por parte del Tribunal Administrativo de Cundinamarca, decretó la descontaminar el río Bogotá, un pronunciamiento que fue confirmado en 2014 por el Consejo de Estado. Este hecho histórico obligó a 72 entidades nacionales y regionales a tomar medidas urgentes para el renacer del río.

Megaobras como la construcción de Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) en toda su cuenca, obras para recuperar su comportamiento meándrico, ampliar el cauce que le robaron y retirar las basuras que yacen en su fondo, esperan hacer despertar al río Bogotá de su estado de coma.

Estas acciones representan el mayor avance de recuperación del río Bogotá en los últimos 20 años, un arsenal que si llega a buen término se convertirá en un ejemplo mundial de recuperación.

Alianza Grupo Río Bogotá: alianza por el río

La Fundación Coca-Cola, el Banco de Bogotá del Grupo Aval, el consorcio PTAR Salitre y la Fundación Semana, crearon una alianza que busca posicionar en la agenda regional y nacional la importancia y potencial que representa la cuenca para las comunidades, el medioambiente y la economía.

El Grupo Río Bogotá desarrollará acciones de sensibilización en torno al río y de apoyo a las iniciativas que buscan su recuperación y restauración.

Industriales, empresarios y campesinos de la cuenca harán parte de esta gran alianza  liderada por el Grupo Río Bogotá.

Esta iniciativa servirá de puente entre las autoridades ambientales, organizaciones comunitarias, industriales y campesinos para articular y organizar iniciativas en pro del río. Desarrollará proyectos de investigación, reconocimiento y apropiación de su riqueza, historia y aportes a la sociedad, y gestionará acciones de educación ambiental

La educación y cultura serán aristas fundamentales dentro de la estrategia para multiplicar así el conocimiento tradicional y ancestral de las comunidades. Además, resaltará anualmente las iniciativas ambientales comunitarias y empresariales.

Para posicionar al río Bogotá en la agenda nacional, Grupo Río Bogotá utilizará las diferentes plataformas periodísticas de la Revista Semana. La meta es publicar diversas cartillas que llegarán a todos los municipios de la cuenca, doble páginas en la revista impresa, varias multimedias y una página web exclusiva para el río. A su vez, pondrá en marcha eventos comunitarios y foros Semana en Bogotá.

Este proyecto será exitoso en la medida en que haga parte de las agendas nacional y regional, articule iniciativas en favor del río Bogotá y su descontaminación y logre que la sociedad se apropie de un río que está vivo y es fundamental para el futuro desarrollo de la región.

UNA INICIATIVA DE:

The Coca-Cola Foundation
Banco de Bogotá
PTAR Salitre
Fundación Semana