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Humedales Bogotá

Humedales: los pulmones de Bogotá

En Bogotá existen 15 humedales, que limpian el aire que respiramos, evitan inundaciones, son sumideros de CO2 y un lugar de esparcimiento en medio del concreto: Sin embargo estos cuerpos de agua tienen riesgo de desaparecer por la actuación irresponsable de los capitalinos.

Portada: Bogotá cuenta con 15 humedales que además de limpiar el aire capitalino, defienden a la ciudad de inundaciones y son sumideros de dióxido de carbono. Foto: Nicolás Acevedo.

Los humedales en Bogotá, cuenca media del río Bogotá, son ecosistemas que luchan contra la urbanización constante de la capital, a pesar de brindar servicios ecosistémicos silenciosos pero claves para la ciudad que no sufra catástrofes naturales.

Evitar que Bogotá se inunde, es una de las principales funciones de los humedales, la ciudad tiene estos reservorios de agua, que funcionan como esponjas, absorbiendo los excesos de agua cercanos al cauce del río, además, filtran el agua y la retienen al suelo para recargar los acuíferos, que en el norte de la capital son utilizados por algunos predios, para sacar el agua de estos sitios. 

En Bogotá existen algunos humedales que además de producir oxígeno, tienen la capacidad de ser sumideros de dióxido de carbono, estos son: Juan Amarillo, Jaboque, Torca-Guaymaral, La Conejera, Córdoba, El Tunjo, Tibanica, Capellanía, El Burro, Meandro del Say, Techo, Santa María del Lago, La Vaca, La Isla y Salitre. 

Estos pulmones urbanos, son hogar de biodiversidad, a pesar de lo que se pudiese creer, es rica, ya que, según la alcaldía de Bogotá, cerca de 1.900 aves de 137 especies vuelan por los humedales, además de 115 tipos de mamíferos y 180 de plantas, incluso endémicas, como la margarita de pantano, que según la fundación Humedales Bogotá, solo se encuentra en el humedal La Conejera.

Por su parte Jorge Escobar, director de esta fundación, ha visto como los humedales, despiertan cada vez más curiosidad de parte de la ciudadanía. “Los humedales se han convertido en aulas vivas para el conocimiento. Estadísticas de la fundación muestran que las visitas a humedales en 2019 duplicaron a las de 2018 y ese año triplicó a 2017”, dijo el ambientalista.

Otro servicio ecosistémico que prestan los humedales, en este caso a ciudades gigantes como Bogotá, es que son lugares para tomar un respiro, caminar tranquilamente, leer un libro, mejorar la salud mental de los ciudadanos “invertir en los humedales, es invertir en la salud pública”, asegura Escobar.

Humedales Bogotá
Gracias a sus espacios tranquilos, verdes los humedales, ayudan a la salud mental de los ciudadanos, gracias al espacio tranquilo. Foto: Nicolás Acevedo.

Humedales en riesgo

Inseguridad, contaminación, presión urbanística, expansión industrial, vertimientos, sequías, incendios, son algunos de los principales tensores que combaten a diario la mayoría de los humedales en Bogotá.

“Seguimos teniendo problemas por temas de sequías en varios humedales, es un tema que desde hace tiempo venimos pidiendo que se garanticen caudales ecológicos de agua de buena calidad para los humedales”, dice Jorge. pues la ciudad pasó de tener unas 50.000 hectáreas, hace 70 años de este ecosistema, a tan solo 726, en 2020.

El humedal Córdoba, es el único que cuenta con un caudal ecológico desde 2010, por lo que en temporadas de verano no se ve afectado. Situación que preocupa a ambientalistas como Jorge, pues asegura que de no solucionar este problema, sumado al cambio climático que hace de las sequías más largas y agresivas, varios humedales están en riesgo de desaparecer.

Otro verdugo de estos cuerpos de agua, son los incendios, causados por la mano del hombre. Tibanica es el humedal que más sufre por este problema, en febrero de este año este terreno de 28 hectáreas presenció el incendio más grande de la historia de los humedales de Bogotá, según la fundación Humedales Bogotá.

Esta situación que se ha repetido en el mismo lugar, trajo problemas irreversibles. “Podemos estar hablando que ya se haya extinto de Bogotá, el cucarachero de pantano, un ave que según un estudio que hicimos en 2014, en Tibanica, fue el único humedal en que  encontramos una pareja, después de eso hemos tenido como cinco incendios, es muy posible que esa especie no exista para el área urbana de Bogotá”, afirmó Escobar.

Las construcciones que se adelantan en las inmediaciones de los humedales, es otro de los grandes riesgos de los humedales. “Se siguen planeando vías encima de humedales, la expansión urbana amenaza a estos ecosistemas”, dice este experto.

Actualmente construcciones de puentes, como el que se hace sobre el humedal Juan Amarillo, el más grande de Bogotá, con 222 hectáreas, según la fundación Humedales Bogotá, no cuenta con acciones de mitigación y compensación con el ecosistema. Además la organización asegura que la administración anterior no socializó esta obra con la ciudadanía ni con organizaciones ambientales.

Situaciones similares viven los humedales de Salitre con la construcción de una pista de BMX, que será la nueva vecina de este humedal artificial que no cuenta con “alimentación de agua”, por lo que el impacto de esta construcción puede causar que desaparezca el cuerpo de agua, sin contar que por la naturaleza de este escenario: ruido, iluminación y tránsito de personas hará que aves y demás busquen un nuevo hogar.

Por si fuera poco, los humedales siguen con problemas de vieja data como la inseguridad, la contaminación cultural, que hace que estos lugares sean vistos como basureros. Además la mayoría de las conexiones residenciales e industriales de alcantarillado terminan llegando a un humedal.

“Es un poco paradójico que estén haciendo una adecuación de la cuenca media del río invirtiendo mucho dinero cuando parte del problema y uno fundamental es que desde las conexiones de rada que se dan en las grandes ciudades o pueblos de la cuenca se siguen vertiendo todos los días cosas a través de las cisternas y los sifones y es inversión va a ser desaprovechada porque no se está haciendo desde la raíz del problema”, afirma Escobar.

Humedales Bogotá
Estos pulmones urbanos, son hogar de cerca de 1.900 aves, además de 115 tipos de mamíferos y 180 de plantas, incluso endémicas. Foto: Nicolás Acevedo.

¿Qué viene para los humedales?

Pese a que el panorama es un gran reto para todos los protagonistas que trabajan en pro de los humedales, están de acuerdo en que esta época de aislamiento obligatorio por la covid 19, aportará para un fortalecimiento de los humedales, aunque habrá que verificar científicamente el efecto de la cuarentena en estos ecosistemas, una vez sean reabiertos.

Con el aislamiento obligatorio causado por la pandemia los procesos que se venían adelantando con la Secretaría de Ambiente, están pausados. “Estábamos viendo un cambio importante con esta administración, generando unos espacios de conversación de los humedales con protagonistas que tenían que ver con ellos, reuniones puntuales donde humedal por humedal, dependiendo de la importancia, urgencia de los temas que se querían tratar, se estaban tomando decisiones para mejorar lo que estaba sucediendo”, dice Jorge.

Sin embargo para este experto en los últimos 20 años la situación de los humedales ha mejorado, ejemplo de este es el caso del humedal Córdoba, que según él, es uno de los  más emblemáticos en cuanto a recuperación. Aunque asegura Escobar que estos avances no van a la velocidad adecuada.

UNA INICIATIVA DE:

The Coca-Cola Foundation
Banco de Bogotá
PTAR Salitre
Fundación Semana